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09
Marzo
2017

Cooperación, una acción imprescindible en las ciudades de la triple frontera para la adaptación al cambio climático

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Lanzaron oficialmente en Foz de Iguazú un proyecto internacional que permitirá avanzar en estrategias conjuntas y voluntarias entre Puerto Iguazú, Foz de Iguazú y Ciudad del Este para enfrentar los desastres naturales y fortalecer ciudades resilientes al clima. Actores públicos, privados y académicos debatieron sobre los puntos posibles de cooperación y desafíos futuros de gobernanza ambiental que permitirán soluciones más eficientes, eficaces, beneficiosas, inclusivas y resistentes a los cambios climáticos.

 

Por Patricia Escobar

 

Un grupo de investigadores de Argentina, Brasil y Paraguay, en conjunto con la Universidad de Leeds (Reino Unido) y la Iniciativa para Ciudades Resilientes al Clima de América Latina presentaron el lunes, en la sede de la Policía Federal de Foz de Iguazú, los alcances de un proyecto internacional denominado “Cooperación Triangular Urbana: Construyendo Desarrollo Resiliente al clima en la cuenca del Paraná”.

 

Ante representantes de organizaciones públicas y privadas, instituciones, universidades y entidades civiles de los tres países, los representantes del proyecto de los diversos países realizaron el lanzamiento, con el objetivo de sensibilizar a la acción y participación ciudadana sobre la problemática urbana de adaptación al Cambio Climático.

 

La apertura del evento estuvo a cargo de la coordinadora del Proyecto Paola Hernández Montes de Oca (Reino Unido), Luciana Riveiro (UNILA-Brasil), Julián Báez (Paraguay), Marcos Sakai (Reino Unido), Alicia Bohren (UNaM- Argentina), entre otros autoridades invitadas.

 

 

Entre las actividades de la reunión, los invitados y asistentes al evento participaron en la primera parte del encuentro de un workshop donde debatieron sobre las acciones y cambios necesarios para elevar la resiliencia de las tres ciudades de frontera. El encuentro fue de intenso debate sobre la situación presente de cómo entre las tres ciudades trabajan para responder a eventos climáticos extremos, qué elementos permiten la cooperación actual y cuáles dificultan la cooperación. Además, en cuatro comisiones de trabajo se analizaron aspectos sobre el escenario futuro y las vías de cambios que son necesarias para hacer frente a los desastres naturales que se presentan por el cambio climático.

 

Entre las distintas conclusiones, consideraron necesario “trabajar con los acuerdos de cooperación formales de las estructuras legales; para asegurar los recursos humanos y financieros – como un fondo trinacional de emergencia; y crear bases de datos actualizada e integrada entre las ciudades, como una de las prioridades”.

 

 

Comité Directivo

 

Finalmente, tras el lanzamiento oficial, crearon entre los presentes un Comité Directivo integrado por todas las partes interesadas en la iniciativa trinacional y que apuntará a elaborar una política de “Cooperación Triangular Urbana”.

 

Entre algunas de las instituciones que estuvieron presentes, por Argentina autoridades de la Universidad Nacional de Misiones y de la Facultad de Ciencias Forestales de Eldorado, el Colegio de Ingenieros Forestales de Misiones (COIFORM), funcionarios de la Municipalidad de Foz de Iguazú, funcionarios de la Municipalidad de Ciudad del Este, Cuerpos de Bomberos Voluntarios, de la Universidad Federal de Integración Latinoamericana (UNILA), de la Universidad Estadual del Oeste del Paraná(UNIOESTE), del Parque Tecnológico Itaipú (PTI-Brasil), del Polo Iguassú-Brasil, de Aguas Boas del Itaipú Binacional, de la Universidad Católica de Asunción, del ParlaSur, entre muchas otras personas representantes de instituciones públicas y privadas.

 

En este sentido, los responsables de la iniciativa explicaron que el objetivo específico será de evaluar las vulnerabilidades de la región, identificar soluciones costo-efectivas y que generen co-beneficios, así como explorar rutas de implementación y opciones de financiamiento, todo esto con la intención de crear sinergia entre las tres ciudades involucradas fomentando la cooperación, manteniendo las economías sanas y mejorando la calidad de vida de todos; teniendo en cuenta que actualmente ya se experimentan efectos del cambio climático, como son las inundaciones, sequías, vendavales, etcétera.

 

El proyecto es financiado por la Red de Conocimiento sobre Clima y Desarrollo (CDKN), el Centro de Investigaciones para el Desarrollo Internacional (Canadá) (IDRC) y la Fundación Futuro Latinoamericano (FFLA), bajo la iniciativa conjunta de Ciudades Resilientes al Clima en América Latina.

 

“En estos tiempos difíciles que estamos viviendo a nivel mundial, es importante buscar mecanismos que logren la cooperación y la búsqueda conjunta y pacífica de soluciones ante los retos más importantes como el cambio climático. Debemos evitar el aislamiento, las visiones unilaterales y la construcción de barreras y muros. Problemas como el cambio climático sólo serán resueltos de forma conjunta, con la cooperación de todos. Es por ello que realizamos este proyecto. Es muy importante entender la forma en que las ciudades cooperan y aprenden unas de otras. Ello es clave, ya que en un futuro muy cercano cerca del 80% de la población mundial vivirá en ciudades”, señaló en la entrevista con ArgentinaForestal.com la coordinadora del Proyecto, Paola Hernández Montes de Oca, de la Universidad de Leeds (Reino Unido).

 

El proyecto finalizará en marzo de 2018. “Pero buscamos sentar las bases durante este próximo año para que sean los actores locales quienes se encarguen de obtener resultados en el corto, mediano y largo plazos. Por ello, el proyecto tiene como prioridad involucrar a todos los grupos relevantes y a los tomadores de decisión para, de este modo, obtener compromisos que se traduzcan en resultados concretos.

 

Además de las instituciones que forman parte del Comité Ejecutivo, se trabajará además en la inclusión de los consejos locales de desarrollo (CODEFOZ, CODELESTE y CODESPI), que consideraron de “suma importancia” su adhesión.

 

La especialista adelantó que inicialmente, se buscará el registro de las tres ciudades en el programa de Ciudades Resilientes de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres. “Esto daría mayor impulso a las acciones locales e incrementaría la voluntad política para implementar las soluciones identificadas. Además, le daría fuerza regional a la Declaración de Asunción que busca diseñar estrategias para disminuir el riesgo de desastres”.

 

Otro reto para avanzar en el proyecto será analizar los caminos de ejecución gubernamentales como también identificar las fuentes de financiación.

 

 

Sostenibilidad urbana

 

De esta manera, el lanzamiento fue la oportunidad para exponer la idea de propiciar el debate y la participación de todos los grupos relevantes, llámense autoridades gubernamentales, empresarios, grupos de la sociedad civil, académicos, para “trabajar en forma conjunta y coordinada. El proyecto tiene como fin crear sinergia entre las partes y por sobre todo lograr un entendimiento entre la sociedad y los tomadores de decisión. Por tal motivo, la participación de estos actores es preponderante”, remarcó la investigadora Hernández Montes de Oca.

 

Por su parte, el Secretario General de Extensión Universitaria de la UNaM, Miguel Ángel López, destacó y resaltó el compromiso asumido por los participantes durante el taller, al igual que respuesta a la convocatoria por parte de los asistentes de distintas instituciones públicas y privadas de las tres ciudades de frontera. “Frente a un tema estratégico y complejo, el camino para avanzar es viable en la medida que exista cooperación entre las instituciones públicas y privadas de las tres ciudades, de tres países, con dinámicas propias, pero con un objetivo común la de posibilitar mejores condiciones de vida frente al inexorable cambio climático”, sostuvo el académico.

 

“Con este proyecto se generan expectativas pero también compromiso frente a la iniciativa y frente al reto de tener una presencia permanente en Puerto Iguazú como UNaM”, sostuvo López.

 

Por otra parte, también participarán de la iniciativa el equipo de la UNILA a través del proyecto de investigación y extensión “Monitoreo Ambiental”, integrado por profesores y estudiantes de diferentes áreas del conocimiento. “Desde el Observatorio, especialmente colaborarán en la interfaz con la extensión, como articulador social local, que trabajará en la movilización, control, comunicación de la iniciativa, además del proceso educativo”, concluyó la investigadora Luciana Ribeiro.

 

 

 

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