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05
Octubre
2013

Yabotí: “El turismo en Moconá no es ni será masivo, el área tiene identidad propia y la estrategia será poner en valor la conservación de la Selva Paranaense”

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El subsecretario de Gestión Estratégica del Gobierno de Misiones, Sergio Dobrusin, analizó la planificación que la Provincia realiza sobre el atractivo natural ubicado en el corazón de la Reserva de Biósfera Yabotí, para el desarrollo local basado en un turismo forestal sostenible. "El valor ambiental que ofrece la conservación de la Selva Paranaense será la estrategia para captar un perfil de visitante diferente al de Cataratas del Iguazú. Menor escala, tranquilidad y experiencia selva", dice el funcionario.

 

 

 

Por Patricia Escobar

 

MISIONES (5/10/2013).- El Subsecretario de Gestión Estratégica del Gobierno Provincial, Sergio Dobrusin, se refirió en la entrevista con ArgentinaForestal.com a los lineamientos que desde el Estado están marcando para el proceso de desarrollo del Destino Moconá, más allá de los Saltos, y asegura que el principal atractivo será el turismo forestal sostenible. El área se encuentra en el corazón de la Reserva de Biosfera Yabotí y el valor ambiental que ofrece la conservación de la Selva Paranaense será la estrategia para captar un perfil de visitante diferente al de Iguazú. "Menor escala, tranquilidad y experiencia selva", dice el funcionario.

 

Con la llegada del asfalto, por la Ruta Costera 2 hasta la entrada al Moconá, con las obras en infraestructuras que realizaron para mejorar los servicios en el Parque Provincial (restaurantes, guías, sanitarios y próximamente pasarelas) las visitas se incrementaron en gran manera en el último año, transformando este atractivo como uno de los más elegidos para vivir la naturaleza misionera.

 

Pero Dobrusin aclaró que “la identidad propia que tiene Moconá define su perfil turístico, no es masivo ni tiene que serlo. Este destino tiene una escala muy diferente a las Cataratas del Iguazú, ya que los que se deciden por visitar Moconá buscan la selva, la tranquilidad, sitios menos urbanos. No creo que quienes decidan visitar las Cataratas vayan a Moconá, no como regla general. Son dos cosas totalmente distintas y en este sentido es que hay que trabajar, en el desarrollo ecoturístico sostenible en el área natural de Yabotí”, dijo.

 

Los Saltos del Moconá, en el Parque Provincial localizado en el corazón de las 233 mil hectáreas de superficie de Yabotí, está ubicado en un área que tiene mucho para ofrecer más allá de la caída de los magníficos saltos de agua del Río Uruguay. Simplemente es fascinante disfrutar de la belleza escénica de la extensa área natural, su tranquilidad, su pureza. Pero es una realidad que para dar este paso, desde la infraestructura y servicios para el turista aún falta mucho por trabajar en la zona.

 

Al respecto, Dobrusin remarcó que ese destino turístico está muy ajeno a compararse con Iguazú en la planificación estratégica de la Provincia: “En Moconá habrá que poner en valor la Selva Paranaense que se conserva en Yabotí, generar más servicios o inversiones con actores locales o regionales, ya que no veo una escala para atraer inversores extranjeros”, explicó. Pero aseveró que “desde el marketing que impulsará el gobierno se pondrá en valor la Selva Misionera con un fuerte compromiso ambiental, mientras que los Saltos, si están a la vista, siempre serán el atractivo del Destino Moconá”, indicó.

 

¿Cómo es está planificando el "Destino Moconá", más allá de los Saltos?

Primero, hay que partir de que no hay que pensar que Moconá es un “hermanito menor” de las Cataratas del Iguazú. Como todo destino turístico, Moconá tiene sus particularidades. Y en lo personal, no creo que exista una línea directa entre la gente que elige Cataratas y la que se decide por visitar Moconá, se trata de dos cosas muy distintas. Hoy no lo creo. Más allá de que estamos realizando inversiones en una pista de aterrizaje para avionetas para quienes vengan desde la Reserva del Iberá (Corrientes), de Iguazú o de otros lugares. De todas maneras, insisto, creo que no hay que cometer el error de ver a Moconá como un Iguazú “chiquito”. Son dos cosas totalmente distintas y deben ser desarrolladas según sus propias características..

 

¿Es un turismo distinto por la escala? ¿Menos comodidades, más experiencia selva?

Si. Moconá nunca va a ser masivo, y no tiene por qué ser masivo. Empecemos por el Parque Provincial que tiene 1000 hectáreas, ya es un área restringida de uso público controlado (mientras que el Parque Nacional Iguazú tiene 60 mil hectáreas). Si bien la Reserva de Biosfera Yabotí –que contiene al PP Moconá- tiene 233 mil hectáreas, eso tiene que ver más con los esfuerzos de los privados, ya que son propietarios de las tierras. Me parece que Moconá tiene una escala propia y un desarrollo propio, no hay que comparar con los parámetros de Iguazú para planificar su desarrollo local.

Obviamente sí hay que dar servicios, mejorar la infraestructura de atención al turista, hay que garantizar la comunicación, ver de mejorar cómo el turista llega al lugar, desde lo conceptual hay que avanzar en todo para ir paso a paso incorporando servicios en la zona de Moconá.

Si comparamos con un año atrás, hoy ya se ven diferencias en infraestructura en el Parque Provincial en relación a la atención de los visitantes, el área de restaurante, los guías, los sanitarios, el embarcadero, todo esto sumado al asfalto, generó un impacto fuertísimo. Realizamos hace poco tiempo un relevamiento no muy profundo en la zona, pero detectamos desde Aurora hasta Moconá, por la Ruta Costera 2, que se han registrado 28 emprendimientos turísticos, desde alojamiento, restaurantes, cabañas. Todo eso hace cinco años no existía ni en un 10%.

 

¿Entonces ya hay un impacto directo en el desarrollo local de la zona con el turismo?

Si. De baja escala, como es Moconá. Un complejo de dos, tres o cinco cabañas. Hoteles, por ejemplo, solo hay en El Soberbio. Y esta bien que así sea, tiene lógica que esto funcione así, porque esa es la escala de Moconá. Este es un poco el sentido que tiene el área. Entendemos que el área de Moconá tendrá un desarrollo con identidad propia. Estará más enganchado a los que opten por los recorridos en la provincia en general que a los que visiten Iguazú en particular. La gente que va a Moconá es porque quiere ver Moconá y selva, aprovecha de camino y visita las Misiones Jesuíticas, Salto Encantado, el Parque Temático de la Cruz en Santa Ana, como parte de su recorrido para llegar a Destino. Pero no es un turista que va a hacer Moconá-Iguazú, me parece.

 

El asfalto generó la “democratización” del ingreso a Moconá y ahora llegan familias en forma directa, lo que hace que la estimación de ingreso en temporadas altas sea difícil de controlar. Tienen manera de prever la capacidad ingreso de visitantes, teniendo en cuenta que es un área natural restringida? Hoy hay un flujo mucho mayor que años atrás, más diverso, pero el servicio y la capacidad para la atención del turista en la zona tampoco es suficiente…

Absolutamente. El servicio todavía no esta en condiciones, pero esto es un proceso. No podíamos primero generar el servicio si no estaba la demanda. Este es un proceso de crecimiento y hay que seguirlo con atención.

El entorno del Parque Provincial, que esta dentro de Yabotí, son todos terrenos privados y hay que trabajar fuerte con los propietarios para regular el uso de la tierra en un sentido ambiental por un lado, y turístico por otro. Esta es la clave para la zona. Y hay que generar esta conciencia, porque la gente lo que buscará en Moconá es tranquilidad, silencio y la experiencia de selva, convivir con la naturaleza.

En Cataratas, ya se sabe que uno viene a lo que es la escala de Iguazú. Si buscás tranquilidad, salís de Cataratas, te vas para Andresito o algún logde en la selva; pero cuando un turista llega a Misiones porque quiere descubrir la Selva Paranaense y vivir la naturaleza en serio, se queda unos cinco días. Ese turista no va a Iguazú, porque el entorno es mas urbano, otra escala, el medio para llegar incluso es otro.

 

 

Otro aspecto que se da en Moconá es que muchas veces el turista llega al destino solo por los Saltos, y por razones naturales a veces no pueden verse. Y el visitante queda decepcionado por fue lo que le “vendieron”. Pero hay mucho más que los Saltos para dar a conocer y disfrutar de la Selva Misionera?

Claro. El Salto es el elemento marketing, es la atracción o la excusa para atraer al turista al área, que recorra la zona y los Saltos de Moconá. Pero realmente la calidad de selva con que uno se encuentra en el área de Yabotí es única, no la ves en otro sitio, además de su alto valor ambiental, los árboles son tan emocionantes como la caída de la cascada de los Saltos.

Sin embargo, aún el ícono de la zona de Yabotí son los saltos de agua de Moconá, aunque la experiencia de disfrutar la selva misionera con todas las actividades que hoy se ofrecen los privados (rappel, canoje, kayak, caminatas) y vinculadas al ecoturismo sean más variadas.

 

¿La planificación estratégica es posicionar Moconá con la Selva Misionera?

Absolutamente. La frutilla del postre, y si están a la vista, son los Saltos, pero el marketing será posicionar la visita a la selva paranaense que se conserva en el área. Esta es la idea sobre los ejes que se están trabajando. Poner en primer plano la identidad de Yabotí, la selva misionera como elemento principal a poner en valor.

 

¿Y hay alguna medida a corto plazo de trabajo interno con los privados o con los municipios de la zona en este sentido?

En Moconá la aguja la mueve la Provincia y los emprendedores privados. Los Municipios, en el caso de San Pedro esta muy lejos –donde esta el PP Moconá- y esta desconectado físicamente, al igual que El Soberbio, que también le cuesta integrarse al tema turístico. El Soberbio esta llamado a convertirse en una sede de la infraestructura importante para el PP Moconá.

 

¿Tiene algún análisis de qué sucede que los municipios y sus pobladores que no sienten la pertenencia, siendo ellos los poseedores locales de la riqueza forestal natural o de los Saltos?

La relación de los pobladores con la selva viene por otro lado, viene por el uso de la tierra o del recurso para la subsistencia, extractivo desde lo maderable, más desde la actividad agropecuaria con esencias, tabaco e intercambio comercial con Brasil. No ven a la selva como un valor agregado.

Por otra parte, hay mucha influencia en la zona de la cultura brasilera donde el bosque “no sirve” e incluso nos preguntan si podemos sacar esto para plantar soja o algo más productivo, quieren saber qué pasa que no lo hacemos. A la selva la ven como una molestia, no entienden el valor ambiental de conservar el área, cuestionan “¿para qué dejan todo este monte?”. Sobre todos estos aspectos hay que trabajar, falta mucha docencia sobre el valor ambiental de la selva misionera.

Aun no hay una participación muy profunda de parte de los municipios. Se acercan y quieren involucrarse, pero todavía no hay políticas muy activas e intensas con el tema de turismo, no esta incorporado en su agenda como prioridad.

Por ello, desde la Provincia trabajamos con los empresarios de la zona en una agenda conjunta, como se da en caso Harriet-Laharrague, que fueron los dueños originales de Moconá, con quienes se impulsan iniciativas desde el Ministerio de Ecología y están avanzando en el desarrollo de proyectos junto con una ONG en áreas de reserva con comunidades aborígenes, áreas posibles de desarrollo turístico, en esa escala e esta trabajando.

 


¿Y qué posibilidades hay de que lleguen inversores de afuera a la zona?

No lo veo en Moconá. La escala es chica, no tiene sentido que un inversor extranjero venga a construir 10 cabañas. Lo veo más atractivo para un modelo de inversor regional o local, que un internacional.

 

 

 

Sin fecha de habilitación de las pasarelas en PP Moconá

 

Por cuestiones naturales en tres oportunidades este año las pasarelas fueran arrasadas por la crecida del río Uruguay. ¿Cuál es el problema que enfrentan desde la Ingeniería de las obras y cómo avanzarán la construcción de las pasarelas en el PP Moconá?

Si. Este es un tema complicado. Y no es un problema del caudal del agua, ya que es la misma empresa que hizo las pasarelas en las Cataratas del Iguazú la que esta trabajando en Moconá, es decir que tiene experiencia acumulada en esto, y ni hablar de caudal de agua. Pero en los Saltos de Moconá el problea es que cuando arrastra el agua, que viene de las lluvias de San Pedro, la corriente trae troncos. Pero un tronco de un árbol de 60 a 70 cm de diámetros, que sería como una ametralladora, digamos. No hay estructura que aguante. Se esta diseñando alguna forma de filtrar los troncos, algún tipo de barrera, otras ideas, pero todavía no se pudo avanzar en esto.

 

¿Y se podrán inaugurar próximamente?

Las pasarelas por ahora no tienen fechas de habilitación. Hay que poner todo en condiciones. De todas maneras, con la infraestructura que avanzamos con el restaurante, las visitas guiadas, las mejoras en el servicio de lanchas, todo eso hace a un mejor servicio en el área y lo vamos a mejorar aún más.

En cuanto inversiones pendientes para infraestructura en el área, la Provincia tiene prevista aún agregar algunas obras más dentro del PP; algunos senderos para llegar a las pasarelas por tierra y mejorar el sistema para que la gente no vaya con el auto hasta el acceso a la lancha, sino de disponer de un traslado de trencito o camiones –como Santa Ana-, de manera de tener un mejor control del flujo de la gente.

 

Otra obra de infraestructura importante a realizarse será construir dentro del Parque un muelle donde las embarcaciones que llevan a los turistas, puedan subir y bajar las lanchas, y hacer la recarga de combustible. Esto mejoría mucho el funcionamiento porque hoy las lanchas entran y salen del Parque todo los días, tienen que ir sorteando situaciones, dependiendo del nivel del río.

 

¿Y tienen pensado algún sistema de control que permita regular la cantidad de ingreso al Parque?

Los picos de visitas en Moconá son en las vacaciones de julio y en Semana Santa. Después el flujo de gente es controlable. El control, más que no dejar entrar a la gente cuando se presente un desborde, son estos colectivos que comunican Piedra Bugre con el estacionamiento, de manera de evitar que se sature.

El Parque tiene un horario restringido, no hay un ingreso de miles de personas, por lo menos no va a suceder por varios años aún. La experiencia hoy nos indica que ingresando 800 a 900 personas en forma simultanea al Parque, es la capacidad para que todo funcione bien. Las lanchas han mejorado su capacidad, con embarcaciones mas importantes, antes llevaban cinco personas, y hoy llevan once. Tenemos la presencia activad de Prefectura, lo que nos garantiza seguridad y confiabilidad, son tópicos que van mejorando la capacidad de absorber movimiento de turistas en el Parque Provincial.

 

 

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