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20
Abril
2017

Chile: la región de Temuco apuesta por el pellet de madera, energía 100% limpia

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Una de las ciudades más contaminadas del país, apuesta por este combustible que incluye una amplia oferta e incluso proyectos inmobiliarios que lo integran a sus sistemas de calefacción.Hace dos años, Traiguén Energy comenzó a producir y distribuir este tipo de biomasa con la premisa de que se debía apostar por una energía 100% limpia que hiciera frente a otras ofertas del mercado. Por esos días, comenzaron con una producción de 100 toneladas de pellet que serían distribuidas en Santiago, Puerto Montt y Temuco. En la actualidad, la producción llega a 500 toneladas con proyecciones de ampliar las faenas a dos turnos para alcanzar las 1.000 toneladas.

 

 

Fuente: CORMA

 

CHILE (20/4/2017).- Cómodo, amigable con el medio ambiente e, incluso, más económico que el gas o la electricidad, son las características que aventuran un futuro promisorio a la industria del pellet y lo convierten en la energía del futuro.

 

Bien lo saben las empresas distribuidoras de este combustible en la Región de La Araucanía, que han experimentado el “boom” de la comercialización de estufas y calderas a pellet, debido a los graves problemas de contaminación ambiental que afectan a Temuco, que incluso han motivado a las autoridades a prohibir el uso de leña.

 

Hace dos años, Traiguén Energy comenzó a producir y distribuir este tipo de biomasa con la premisa de que se debía apostar por una energía 100% limpia que hiciera frente a otras ofertas del mercado. Por esos días, comenzaron con una producción de 100 toneladas de pellet que serían distribuidas en Santiago, Puerto Montt y Temuco. En la actualidad, la producción llega a 500 toneladas con proyecciones de ampliar las faenas a dos turnos para alcanzar las 1.000 toneladas.

 

“Nosotros estábamos tan convencidos que el producto era espectacular que por eso nos metimos, pues la inversión no era tan menor”, dice Rodrigo Camelio, gerente de Traiguén Energy.

 

El gerente de CORMA sede Araucanía, Marcelo Bonnefoy, destaca además que este tipo de combustible, a diferencia de la leña, “no está afecto a restricción de uso (en días de emergencia y preemergencia de calidad del aire) por lo que cada día un mayor número de hogares e industrias están incorporando su uso”.

 

Un estudio de la Unidad de Desarrollo Tecnológico de la Universidad de Concepción concluyó que si hace una década se producían casi 5 mil toneladas anuales de pellet, en la actualidad la cifra supera las 30 mil toneladas. La creciente demanda por este tipo de biomasa también elevó a una treintena el número de empresas dedicadas a la distribución de pellet e incluso ha motivado a constructoras a incorporar en sus proyectos inmobiliarios sistemas de calefacción a pellet.

 

En la capital de la Región de La Araucanía, la constructora Pocuro apostó por incorporar estufas para este tipo de combustible en casi mil viviendas en los proyectos Hacienda Las Mariposas, Lomas de Maquehue y Pulmahue. Se trata de una apuesta innovadora y arriesgada que incorporó esta alternativa en inmuebles que van desde las 900 UF a las 3.000 UF. Algunos de estos proyectos ya tienen en construcción segundas etapas.

 

“Hemos incorporado estufas a pellet en proyectos con subsidios habitacionales como los DS-116 y DS-19, siendo los pioneros con este tipo de calefacción para viviendas de este tipo. La decisión se tomó varios años atrás cuando iniciamos los primeros desarrollos de estos nuevos programas de integración Social”, comenta Rodrigo Alonso, gerente zonal de constructora Pocuro. Agrega que “la gente ha tomado súper bien esta alternativa inmobiliaria que iniciamos, ya que Temuco es una ciudad contaminada y todos queremos que no sea así”.

 

Jaime Venturelli es otro de los empresarios visionarios de La Araucanía que apostaron por la producción de pellet e inició a fines de 2016, la distribución de esta biomasa desde Santiago a Castro, a través de la firma Pellet Venturelli.

 

Con una producción mensual de 800 toneladas, Venturelli destaca que si bien el costo inicial que realiza el usuario por una estufa a pellet es mayor si se compara con un sistema de calefacción a gas o eléctrico, es una inversión que se recupera. Conocedores de la industria indican que un domicilio de 80-100 metros cuadrados requiere de 1.200 kilos de pellet por temporada, es decir de enero a septiembre. El costo económico: cerca de 250 mil pesos.

 

“La calidad del calor de la estufa a pellet es distinta. Usted carga la estufa una vez al día, la puede apagar de forma automática y el almacenamiento es más limpio. En cambio, si pensamos en la leña, si se le acaba a la 10 de la noche tiene que salir de la casa, volver a llenar con astillas y ahí se genera un problema”, argumenta el gerente de Pellet Venturelli.

 

El gerente regional de CORMA, Marcelo Bonnefoy, destaca el desarrollo promisorio del pellet y sus cualidades: materia prima abundante, barata, un producto limpio, fácil de transportar y almacenar. Plantea que este producto sustentable más que emerger como un sustituto de la leña, “es una oportunidad para diversificar la matriz energética en calefacción y usos en industrias y servicios y, para ello, el pellet es una de las mejores alternativas ya que al ser un producto homogéneo, compacto y con un bajo contenido de humedad, se logra una combustión muy eficiente y bajos índices de contaminación de material particulado 2.5”, subraya el personero gremial.

 

Garantizar abastecimiento

 

En el año 2014 y cuando la industria del pellet daba sus primeros pasos, un quiebre entre la oferta y la demanda generó problemas de abastecimiento de esta biomasa lo que significó que para esa temporada hubiera un déficit de poco más de 5 mil toneladas. La mayor compra de estufas y calderas a pellet generó más de un dolor de cabeza a los usuarios que debieron buscar otras alternativas de calefacción.

 

“Fue conflictivo que la gente tuviera problemas de abastecimientos, afortunadamente para nosotros se subsanó trayendo material desde Los Ángeles”, recuerda Rodrigo Alonso, gerente zonal de Pocuro.

 

En la industria aseguran que se trató de un problema aislado y que superado ese impasse, junto a la aparición de un creciente número de empresas distribuidoras, la disponibilidad de biomasa está 100% asegurada.

 

El gerente de Traiguén Energy explica que “el uso del pellet partió muy bien, pero como hubo un quiebre de stock, hace dos años, y no era un producto masificado, la gente tuvo miedo de cambiarse y se estancó la compra de calderas y estufas. Recién el año pasado la gente se dio cuenta que había oferta y empezó a ganar confianza y ahora es increíble cómo se disparó la compra de estufas y calderas”.

 

Jaime Venturelli, sostiene que el “boom” por esta biomasa es promisorio para la incipiente industria del pellet, “porque cada estufa que se instale es un futuro cliente” y añade que esperan proyectar su distribución a otras ciudades del país.

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