Imprimir
PDF
27
Agosto
2017

INTA y Corfone trabajan juntos por el bosque nativo con nuevas tecnologías para conservar el entorno

Compartir en FacebookCompartir en Twitter

Estudios conjuntos apuntan a generar tecnología para conservar el entorno forestal natural y hacer plantaciones con especies oriundas de la región. La Estación Experimental Agropecuaria de Bariloche del INTA lleva casi 25 años estudiando los recursos genéticos de las especies forestales nativas más importantes de nuestra región, tales como el Raulí, el Roble Pellín, la Lenga, el Ciprés de la Cordillera, la Araucaria y el Ñire. La finalidad de estos estudios es contribuir con información clave para la conservación de sus bosques naturales y también poder llevarlas a plantación a escala industrial.

 

Fuente: Río Negro

 

NEUQUÉN (27/8/2017).- CORFONE es la empresa forestal más grande de la región, pionera en el cultivo de pinos desde la producción de plantines hasta la industrialización primaria de la madera, integrando todos los eslabones de la cadena forestoindustrial. Hace cuatro años, estas dos instituciones referentes del sector forestal en la región y el país, acordaron sumar esfuerzos sobre acciones concretas para generar tecnología que contribuyera al cultivo de especies nativas y la conservación y restauración de sus bosques degradados.

 

En mayo de 2013 INTA y Corfone establecieron en forma conjunta un ensayo de Roble Pellín en el campo de CORFONE junto al Lago Lolog, sobre fajas de un raleo sistemático en una plantación de pinos. Este ensayo ocupa una superficie de 2 ha, y las 2500 plantas que contiene fueron producidas exclusivamente con semillas del bosque de las Lagunas de Epulauquen, que es el más septentrional y de mayor altitud de la especie en nuestro país. Las marcadas características distintivas de este bosque, entre las que se destaca su adaptabilidad a sitios altos y/o subhúmedos, ameritan su conservación ex situ, o sea fuera de su ambiente natural. Parte de esta plantación corresponde a un ensayo de progenies que permitirá profundizar en el conocimiento de los recursos genéticos de la especie y en el futuro obtener semillas para la forestación con fines productivos o de restauración. Hoy las plantas de este ensayo superan los 2 m de altura.

 

En base a la buena experiencia inicial de esta relación interinstitucional, en mayo del corriente año se concretó la instalación de un nuevo ensayo en una propiedad de CORFONE, en este caso de Ciprés de la Cordillera en el campo de Junín de los Andes. Como en el ensayo anterior, se aprovechó el microambiente favorable que generan los pinos plantando en fajas de raleo de un pinar de más de 20 años. En este ensayo compuesto por casi 700 plantas se pusieron a prueba progenies de cinco orígenes distintos. Más allá de generar conocimiento sobre los recursos genéticos de esta especie, su objetivo específico es constituir en el futuro lo que se denomina un “huerto semillero”, que es una plantación de árboles seleccionados con el fin de producir semillas para la producción de plantas de calidad genética superior.

 

El cuidado de nuestros bosques nativos no debe limitarse al establecimiento de áreas intangibles. La provisión de bienes y servicios como madera, recreación y turismo requiere que los utilicemos en forma sustentable, recurriendo a la reforestación en los casos en que la regeneración natural se encuentre amenazada. Ocuparnos de nuestros bosques hoy, es preocuparnos por el mundo que les dejamos a nuestro hijos.

show_section: Nacionales