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11
Agosto
2013

Mitos, realidades y tendencias de la industria de celulosa y papel argentina

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El Seminario sobre “Papel y Medio Ambiente: ¿Cuál es el impacto del papel?” realizado en junio pasado en Buenos Aires, contó con la exposición del gerente de la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel, Néstor Nisnik, quien remarcó la influencia diaria sobre el  uso de la celulosa y papel (diarios, revistas, resmas en la oficina, libros,  cajas y paquetes de mercaderías, empaque de productos alimenticios, jugos, caja de leche, pañales, papel higiénico, medicamentos, bolsas de compras, papel para envolturas, calendarios, etc), a la situación de su fabricación y comercialización en Argentina y la región, así como las tendencias mundiales en el uso, la producción y el reciclado de papel.

 

 

 

 

Por Patricia Escobar

 

BUENOS AIRES (Agosto 2013).- En ese contexto, gerente de la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel, Néstor Nisnik, analizó en su charla algunos “mitos” que pesan sobre la actividad y explicó el real impacto que se genera. Por ejemplo, una de las frases que se repite es que “para fabricar papel se destruyen bosques”, cuando la realidad muestra que la deforestación se debe fundamentalmente a la conversión de bosques en tierras para la agricultura (citó como fuente: UNECE/ FAO:Global Forest Resource Assessment 2005). Al respecto, agregó que “para fabricar papel no se utilizan especies exóticas de bosques tropicales ni hayas, ni encinas,  ni robles. Para hacer papel se utilizan especies plantadas de crecimiento rápido. En Argentina, pinos, eucaliptos, salicáceas, o bien  fibras subproducto de la caña de azúcar.

 

El segundo mito que mencionó fue que “las plantaciones forestales son dañinas al medio ambiente”. En este sentido, Nisnik explicó que “por el contrario, las plantaciones de crecimiento rápido son grandes concentradoras  de CO2 y ayudan a frenar el cambio climático. El CO2 almacenado no se libera al cortar los árboles, sino que permanece en los productos forestales. Por ejemplo, en nuestras bibliotecas tenemos almacenado en los libros CO2 durante mucho tiempo. Un kilo de papel almacena 1,3 kg de CO2”, graficó.

 

A su vez, agregó que las plantaciones permiten un control eficaz de la erosión del suelo gracias a sus raíces, y ayudan a regular el ciclo de agua ya que ramas y hojas retienen el agua de lluvia, la que llega al suelo con menor fuerza y  se absorbe en la tierra con más lentitud, llegando  así a capas más profundas. “En el país las plantaciones avanzan hacia una gestión sostenible, ya que hay un número de empresas forestales que garantizan sus funciones ecológicas, sociales y económicas,  certificando el proceso a través del sistema FSC o PEFC–Cerfoar”, sostuvo Nisnik.

 

El tercer mito que rechazó fue que “en Argentina se recicla poco papel”. El directivo dijo que “si bien se debe trabajar en optimizar los sistemas de recolección, el crecimiento de la utilización de papeles reciclados y las condiciones económicas han hecho crecer el consumo de material reciclado en la última década, llegando ya al 50% sobre el material consumido. El material reciclado es usado como materia prima especialmente en los papeles para embalaje, los que corresponden a cerca del 60% del papel total consumido”, explicó. Aclaró que tampoco es verdad cuando dicen que “hay que utilizar sólo papel reciclado ya que es el único ecológico”, ya que la fibra celulosa -proveniente de la madera o de vegetales- es un recurso natural renovable y es la materia prima fundamental para la fabricación del papel. “Con el reciclado se alarga la vida útil de la fibra y se produce todo un ciclo de aprovechamiento del recurso natural”, indicó.

Por otra parte, agregó que “la fibra de celulosa se va deteriorando con los respectivos reciclos. Se estima que puede reutilizarse unas seis veces”, dijo.

 

El cuarto mito considerado por el directivo fue aquel que sostiene que “la producción de papel es un proceso altamente contaminante” ya que aseveró que “la industria papelera argentina se está reconvirtiendo con fuertes inversiones, para acondicionar su producción a las reglamentaciones vigentes, las cuales a su vez están en línea con las que rigen en los países más avanzados. En muchos casos el uso de químicos está controlado a través del  manejo de los procesos por empresas internacionales de primer nivel”, detalló. Por otra parte, los circuitos de agua están cada vez más cerrados y los efluentes son controlados por autoridades provinciales junto con los equipos técnicos de cada empresa productora. La tendencia generalizada es que las pastas blanqueadas se fabriquen bajo  procesos libres de cloro elemental.

 

Otro mito para Nisnik es el que dice que “el consumo de papel es perjudicial para el ambiente”. El directivo indicó que la realidad es que el papel es un producto natural, renovable y reciclable que se produce con tecnologías cada vez más limpias. El papel cubre una amplia variedad de necesidades en el campo de la cultura, el arte, la enseñanza, la comunicación, el comercio, el transporte  de mercancías, la sanidad y la higiene. Los envases y embalajes fabricados con papel permiten que los productos lleguen al consumidor intacto y en condiciones higiénicas. Además son portadores de toda la información necesaria para guiarlo en el consumo del producto transportado.

 

“Por otra parte, el papel  y el cartón ya usados se convierten, a través del reciclaje, en materia prima secundaria de mucho valor. Cerca del 80 % de los envases que se consumen en Argentina están fabricados con materiales reciclados, y el papel no reciclado  que va a vertederos es 100% biodegradable, esta es la realidad”, remarcó el directivo de la AFCP.

Finalmente, expuso unos gráficos con datos sobre el Consumo Nacional Aparente (CNA), la evolución de las exportaciones e importaciones en papel de diario, impresión, embalaje, tissue, concluyendo en que:

 

•          Hay una caída en la exportación en todos los papeles

•          Se registra un crecimiento de importación en todos los papeles

•          Hay un crecimiento en la producción de papeles para embalaje y tissue

•          Existe un alto consumo per cápita de papeles para embalaje

•         Y en el futuro….: De no haber inversiones en el país, las importaciones crecerán significativamente; los rubros papel para embalaje y papel para impresión son los más afectados en el volumen de importación, y por ende los que deben considerarse prioritariamente; el mayor volumen de importación se corresponde con los papeles para embalaje; los crecimientos de consumo más significativos se observan en los papeles para embalaje y para tissue.

 

 

 

 

 

Más información en la Edición N°108 de la Revista ArgentinaForestal.com

 

 

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