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19
Octubre
2017

¿Qué dicen los CEOs de las principales compañías forestales sobre las oportunidades de inversión en la Argentina?

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La primera “Conferencia de Inversiones Forestales en el Cono Sur” – que concluyó ayer en Buenos Aires con el ciclo de charlas y continuará con actividades de campo hasta el sábado recorriendo emprendimientos de Misiones y Corrientes- , concentró a los CEOs de las principales compañías de la región y despertó el interés de consultores y asesores de negocios de fondos internacionales de diversos países. Los directivos de empresas líderes del sector en el rubro de celulosa y papel, tableros, compensados y bioenergía, integraron paneles donde expusieron las perspectivas y potencialidad de la industria forestal en el país e intercambiaron visiones con ejecutivos de Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay.

 

Por Patricia Escobar

 

BUENOS AIRES (19/10/2017).- Después de varios años, una señal de que se transita un proceso de cambio en el país para los negocios forestales fue la organización de la primera “Conferencia de Inversiones Forestales en el Cono Sur” – que concluyó ayer en Buenos Aires con el ciclo de charlas y continuará con actividades de campo hasta el sábado recorriendo plantaciones y empresas de Misiones y Corrientes- , un evento ejecutivo que concentró a los CEOs de las principales compañías de la región y despertó el interés de consultores y asesores de negocios de fondos internacionales de diversos países. Los directivos de empresas líderes del sector en el rubro de celulosa y papel, tableros, compensados y bioenergía, integraron paneles para exponer las perspectivas y potencialidad de la industria forestal en la Argentina, e intercambiaron visiones con ejecutivos de Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay.

Los directivos compartieron su visión del escenario actual y marcaron las principales medidas a adoptar por la política nacional para recuperar la confianza de los inversores y generar las condiciones competitivas para las empresas del sector foresto-industrial.

Misiones ocupó un protagonismo durante todo el evento, ya sea por su liderazgo foresto-industrial en toda la cadena de valor, o por las permanentes críticas relacionados a la política impositiva que aplica la provincia que “presiona” sobre la actividad con la aplicación de Ingresos Brutos a las exportaciones, restando competitividad, aseguran los productores. Incluso, fue considerada por el propio ministro de Producción de la Nación, Francisco Cabrera, como una provincia que aplica una “aduana interna” y que necesita de una urgente revisión.

“La Argentina se conoce en el mundo por el Papa Francisco, Lio Messi, o las Cataratas del Iguazú Maravilla del Mundo, pero el negocio forestal existe en la Argentina y tiene potencial para convertirse en el número uno en el mundo, si se adoptan las medidas necesarias”, indicaron los organizadores en el encuentro, que contó con la cobertura especial de ArgentinaForestal.com.

El país cuenta con los sitios de mayor eficiencia en la producción forestal, el sector logra una altísima productividad (en genética, know how, crecimientos de mayor rendimiento global) y bajo costo en comparación con otras partes del mundo (ej: precio de la tierra, mano de obra) tanto en la plantación como en la cosecha forestal. Además, hay disponibilidad de suelos en abundancia (sin competir con otras actividades agrícolas) de los cuales se obtiene altos rendimientos para producción forestal, cuando en otros países deben destinar en este tipo de suelos solamente a la actividad agropecuaria.

El país dispone de 1,3 millones de hectáreas forestadas, según el Inventario Nacional 2017, y más del 80% se encuentra instalada en la Mesopotamia (Misiones, Corrientes y Entre Ríos) con especies de pinos y eucaliptos. “Es madera disponible para la instalación de nuevos proyectos industriales”, insistieron durante el encuentro que captó el interés de inversores de Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay, España, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Alemania, República de Corea, Sur de África y Finlandia en la región de Misiones y Corrientes, en particular.

El evento generó la oportunidad de acceder a información estratégica y de fuentes directas nacionales y privadas, ya que participaron en diversos paneles los CEOs de las principales compañías forestales del país que marcaron el camino a seguir si se quiere atraer proyectos que sean competitivos, eficientes y productivos. Pablo Mainardi, CEO de Arauco en la Argentina; Agustín Fernández Bonilla, gerente de EGGER Argentina (ex Masisa Argentina); Douglas Albrecht, CEO de Celulosa Argentina (Forestadora Tapebicua); Manuel Sobrado, director ejecutivo del Grupo INSUD (Pomera Maderas), entre otros, expusieron sus apuestas en el país, y los desafíos en el contexto global.

 

La Conferencia fue organizada por la consultora neozelandesa DANA NZ Limited, Dennis Neilson, quien tuvo la iniciativa de elegir la Argentina entre los países del Cono Sur frente al nuevo escenario de oportunidades que presenta para proyectar la viabilidad futura de los negocios forestales. Fue organizado en sociedad con el consultor Daniel Maradei, director de Maradei, Pike y Asociados; y Álvaro Pérez del Castillo, de Pike&Co, consultora forestal de Uruguay.

 


La visión de los CEOs forestales

Después de destacar en forma coincidente entre las diversas conferencias, las ventajas para la inversión foresto-industrial en la Argentina, los ejecutivos reflexionaron sobre las medidas en las que trabajan con el Estado Nacional para generar un mejor clima de negocios y destrabar aspectos que consideran restan las posibilidad de que los inversores analicen a la Argentina para futuros proyectos “mientras no se modifiquen”.

Pablo Mainardi, CEO de Arauco en la Argentina (ex Alto Paraná), analizó principalmente el escenario de la Celulosa en el contexto global y regional –siendo la compañía integrada con mayor superficie forestada instalada en Misiones y la mayor productora de pasta celulósica en la Argentina- , y durante su conferencia enfocó los puntos que consideró centrales sobre el mercado, para después exponer en detalle los aspectos que debe trabajar el Estado nacional “si se quiere” atraer inversiones.

“El país tiene un potencial enorme para crecer, pero si algunas condiciones se dan. Tenemos disponibilidad de tierras para forestar, y unas 940 mil hectáreas en el NEA ya disponibles y con espacio para instalar varias plantas de celulosa, en el caso de Corrientes. Pero con grandes distancias logísticas para moverse, al igual que Misiones. Si no pensamos en cómo resolver la logística no hay forma de pensar en nuevas inversiones”, recalcó el directivo.

Por otra parte, la Argentina se destaca por el rápido crecimiento de las plantaciones –por la genética y los suelos- que garantizan productividad. “En Misiones, el crecimiento de las plantaciones están en el orden de 35 metros cúbicos por hectáreas por año para pinos, y unos 45 m3 por ha/año para eucaliptos, lo que marca uno de los mayores crecimientos del mundo”, recalcó el directivo y agregó que “se tiene todo en el país para recibir inversiones, y lo que falta aún es lo que desde el Estado Nacional se encuentran resolviendo”, dijo en referencia a la exposición previa que realizó el Ministro de Producción, Francisco Cabrera, sobre la agenda que llevan adelante entre el sector público y privado, bajo la revisión del Presidente de la Nación, Mauricio Macri.

 

 

Pero sobre los motivos que frenan las inversiones, para el CEO de Arauco Argentina está muy claro, y lo repite junto a la Asociación Forestal Argentina (AFoA) en todos los espacios institucionales que participan desde hace varios años: “La Argentina quedó rezagada en la región tanto en volumen de producción, escala de plantas, tecnologías de producción y dinámica de inversión, posicionándose los países de Chile, Brasil y Uruguay, y con buenas perspectivas Paraguay, por tres factores: primero la falta de políticas públicas para el sector, la falta de seguridad jurídica y la falta de competitividad”, reiteró Mainardi.

A lo que agregó que “la frutilla del postre fue tener a un presidente (Néstor Kirchner) reuniéndose con los asambleístas de Gualeguaychú para repudiar la instalación de la planta de Botnia”, recalcó durante su exposición el directivo, que admitió que las consecuencias fueron muy negativas para todo el sector forestal argentino.

Por otra parte, entre las medidas “equivocadas” y que “frenaron” la llegada de inversores –al igual que plantearon al Presidente Macri en la reunión con la presencia de los gobernadores de las provincias de la Mesopotamia- mencionó la falta de estabilidad y previsibilidad generadas principalmente por la reforma de la Constitución de Corrientes, la Ley Nacional de Tierras, la Ley de la Madera de Entre Ríos -que prohíbe la exportación de rollos- y la Ley de Insalubridad Laboral de la Industria de Celulosa y Papel en Misiones. “Nadie puede convencer al accionista extranjero de venir a invertir al país y que no pueda tener una base en tierras que sustente esa inversión que va a realizar. Esto es como construir un edificio en un terreno alquilado. Nadie lo haría. En la inversión forestal se necesita seguridad jurídica. Esto es fundamental”, sostuvo el ejecutivo de Arauco.

Agregó que es difícil explicar a un directorio sobre la aplicación de la Ley de Insalubridad para la industria celulosa y papel, porque hay que convencer a los accionistas de que van a invertir en una industria “insalubre”, donde en el resto de los países no tiene ese mismo problema sobre la actividad. “Prefiere invertir en un lugar donde no la consideran insalubre a su inversión. Este es un tema que hay que trabajar en conjunto con la Provincia, entendemos que surgió por un pedido sindical en su momento, pero hoy sigue vigente y es una limitante”, dijo.

Otro punto que expuso el CEO de Arauco, y que lo potenció en su conferencia el Ministro de Producción de la Nación (Francisco Cabrera), fue la alta presión tributaria que existe en Misiones. Pero Mainardi expresó que la presión tributaria y distorsiva existe en todos los niveles de gobierno, tanto nacional, provincial y municipal. “Hay impuestos a las transacciones de débito y crédito, impuesto a los Ingresos Brutos, a las exportaciones, tasas municipales. Y por último, se suma ahora los altos costos laborales y la industria del juicio, donde el 80% de las personas que renuncian hacen juicio a las empresas”, explicó como factores que restan competitividad.

A este contexto, a la actividad se le suma las deficiencias en logística, principal foco a resolver según los ejecutivos. “Para recuperar competitividad, hay que atender aspecto normativos, inversiones en infraestructura y planificación por parte del gobierno nacional. Si comparamos a los países que invierten en la región y que tienen que llegar al mismo mercado que nosotros, que es Asia (principal comprador), nos encontramos con que se tiene como costo logístico, comparando en total en Chile con base de un 100%, en Uruguay es de un 142%, en Brasil 253%, y en la Argentina 343%. Esto se debe, entre otras cosas, a que en la Argentina las plantas se encuentran lejos de los puertos, y que los puertos son cinco veces más caros que en el resto de los países. Las navieras tienen fletes más elevados, el ferrocarril mesopotámico tiene poca capacidad de tracción, es insuficiente. No se usa la hidrovía Paraná-Paraguay por la Ley de cabotaje. Y la otra “frutilla del postre”, de nuevo en el caso de Misiones, es que se le aplica a los productores impuestos a los Ingresos Brutos a las exportaciones”, expresó Mainardi, coincidiendo con planteos que habían surgido entre los asistentes al evento al respecto de la política tributaria de la provincia.

En ese sentido, reflexionó que la “competitividad pasa por muchas cosas, la logística y los impuestos son problemas de base, pero me alegra que hoy se tenga una agenda de trabajo con el gobierno nacional donde se están analizando en mesas de trabajo todos estos puntos y se busquen soluciones en conjunto”, manifestó el ejecutivo.

En resumen, para el CEO de la principal compañía foresto-industrial del país, el sector tiene un gran potencial para atraer proyectos industriales, cuenta con la disponibilidad de la tierra y las plantaciones, y logra una productividad forestal envidiable por otros países del mundo. “Si recuperamos el terreno perdido, generamos atraer la inversión de los brotes verdes con algo una alternativa que se presente como una oportunidad rentable para los fondos de inversiones, debería funcionar muy bien. En el sector tenemos una eficiencia muy grande en la cadena productiva, genera un impacto multiplicador de empleo, superávit energético con fuente renovable y una balanza comercial positiva. Son todas ventajas competitivas. Pero a futuro hay dos tipos de proyectos, uno que tiene que resolver la logística porque destinará su producción a China, y otro de sustitución de importaciones de papel –proyecto Ysyry Cuatiá de Corrientes. Es decir, está claro que hay mucho potencial, lo veo del lado optimista, pero hay mucho además por trabajar si queremos que las inversiones se concreten”, concluyó.

 

La austríaca EGGER se afianza en la Argentina

Agustín Fernández Bonilla, gerente de EGGER Argentina –grupo austríaco que adquirió recientemente Masisa Argentina SA y por primera vez instala una planta industrial fuera de Europa- se refirió al mercado de tableros en la Argentina y sus expectativas.

Se trata de una de las primeras inversiones que se concretan en el sector desde que asumió el gobierno de Mauricio Macri. Se trató de una compra del complejo industrial de Masisa en Concordia (Entre Ríos) que cerró por 155 millones de dólares, y un convenio con el área forestal por el abastecimiento de la materia prima durante los próximos 14 años. “EGGER no tiene forestación en Europa, y mantiene esa política con la adquisición de Masisa. Compra la madera a valor de mercado a terceros”, precisó Fernández Bonilla.

El directivo trabajó por más de 24 años en la empresa (ex Masisa Argentina) desarrollando e implementando estrategias comerciales. Comenzó en el Departamento de Ventas en el año 1993, reportando directamente al Gerente del Área. En los años subsiguientes, al inaugurarse la nueva planta de MDF, toma la responsabilidad de la Subgerencia Comercial impulsando, desarrollando y promoviendo este producto en toda la región. Desde el año 2006 en adelante se pone al frente de la Gerencia Comercial, atendiendo los mercados internos y externos por más de 11 años, y en la actualidad lidera el proyecto de expansión en Latinoamérica del grupo EGGER.

En ese contexto, explicó que “no hay un plan de inversión inmediato de paneles, pero se encuentra en estudio, ya que para ser más competitivos se necesita una planta de 500 a 600 mil metros cúbicos. En la Argentina desde hace mucho tiempo que no se hace una planta de tableros nueva, las que existen son de bajas producción, pero a pesar de eso, como la masa forestal es más barata, seguimos teniendo costos competitivos”, aseveró.

El ejecutivo se mostró optimista con el mercado regional. “Hacia 6 años que no se lograba exportar a Brasil, recién este año logramos recuperar este mercado. Empieza a cambiar la tendencia, ya estamos exportando productos con valor agregado. Por otra parte, hay indicadores que aumentará el consumo al 2018, pero todos los días se está vendiendo un poco más, y con mejor calidad de venta porque salen más productos melamínicos. Esto nos cambia el resultado económico, impactando en toda la cadena de valor (distribuidores, muebleros, carpinteros)”, explicó.

Finalmente, precisó que su foco estará en abastecer el mercado interno y a los países de América Latina. “En la actualidad estamos exportando 125 contenedores por mes a EE. UU. y Canadá. Pero ese mercado podríamos atender por EGGER desde Europa, ya que nuestra prioridad con la planta argentina es abastecer al país y la región de Brasil y Paraguay con tableros, por lo tanto, estamos expectantes a los cambios y la recuperación de la demanda del mercado argentino. Hay un retraso habitacional, y se está trabajando para reactivar la construcción con el uso de madera, creo que esto hará una diferencia, tenemos muy buenas perspectivas”, concluyó el directivo.

 

Douglas Albrecht, CEO de Celulosa Argentina:“El potencial es enorme para la industria de paneles en el país frente a la demanda que existe en construcción de viviendas”

 

 

El ejecutivo marcó la relevancia que adquirió la industria forestal a partir del convenio firmado con el Gobierno Nacional para la puesta en marcha de la Mesa Nacional de la Construcción con Madera que establece que un 10% será destinada al uso de madera en las viviendas sociales de la obra pública. “El segmento de la industria de paneles estructurales tiene hoy capacidad de fabricar hasta 7 mil viviendas de madera por año, pero esto permitirá su desarrollo a futuro para aumentar la respuesta al déficit actual de viviendas que existe en el país”, indicó.


Celulosa Argentina es una de las papeleras más antiguas del país.Fue fundada en 1929 y es actualmente una de las principales en la fabricación de pastas y papeles para impresión y escritura, con sus dos plantas fabriles ubicadas en Capitán Bermúdez (Santa Fe) y Zárate (provincia de Buenos Aires), desde donde se exporta un cuarto de su producción a distintos países en América latina, Europa, Africa y Oceanía.


Douglas Albrecht, CEO de Celulosa Argentina (Grupo Tapebicuá, en Virasoro, Corrientes), también participó de un panel en las Conferencias de Inversiones Forestales en el Cono Sur, y fue el ejecutivo que focalizó sus reflexiones con la relevancia que adquirió el sector de la cadena foresto-industrial de la Argentina a partir del convenio reciente firmado con el gobierno nacional en la que se incluirá en un 10% el uso de madera en la construcción de los planes de viviendas sociales de la obra pública.

Las autoridades nacionales que participaron como oradores en la Conferencia, Francisco Cabrera y Ricardo Negri, reafirmaron el valor estratégico que tiene el sector para el desarrollo del país y enumeraron ante los potenciales inversores presentes, entre otras medidas, la agenda de trabajo que llevan en conjunto con las empresas, instituciones y gremios en la Mesa Nacional de Construcción con Madera.

“Esta decisión será muy colaborativa para el sector para lograr un cambio estructural en las empresas de la industria de la madera que elaboran productos (compensados, enchapados y fenólicos) que tienen destino a la obra pública. El Estado Nacional entiende la deficiencia de viviendas sociales en la obra publicad y busca un trabajo en equipo. Han hecho cambios concretos en los últimos meses, están involucrados y comprometidos en la gestión, con un trabajo que llevan adelante desde varios organismos públicos”, expresó Albrecht.

Una de las barreras que tenían en este segmento era la burocracia para acceder a la aprobación de los Certificados de Aptitud Técnica (CAT), “pero el INTI ya aprobó los certificados en estos últimos meses, y este es un cambio que permitirá trabajar de manera más eficiente y práctica en la construcción con madera”, aseveró el ejecutivo.

Sobre el impacto que tendría este cambio en el mercado de la industria de compensados o fenólicos, el CEO de Celulosa Argentina sostuvo que este segmento de la cadena puede atender la demanda de paneles estructurales para fabricar hasta 7 mil viviendas de madera por año. “Hay un déficit de 4 millones de casas, y hay un 10% para uso de madera para viviendas sociales, que pueden ser más en el tiempo, pero hoy es posible responder con 7 mil viviendas, y será una movilización importante para el sector dar respuesta a esta demanda”, explicó.

 

En este sentido, y desde el aspecto técnico, agregó que en la industria de paneles estructurales en la planta de Tapebicuá vienen aplicando “inteligencia de gestión, planificación, con un sistema estándar de viviendas por una casa de 70 mil dólares. Contamos con 10 tipos de paneles que permiten montar una casa industrializada en dos días. Esto reduce el tiempo enormemente en la construcción, y por otra parte, tiene impacto político, social y costos competitivos para quienes desarrollan estas viviendas”, analizó Albrecht.

Y el valor agregado es el componente ambiental, ya que se trata de la construcción con materiales de madera de fuente renovable: “es un producto que proviene de plantaciones forestales que se manejan de forma sustentable. Frente a este escenario, hay una oportunidad enorme para nuestro sector, para la industria forestal. El sector de paneles solo podrá atender una fracción de la potencial demanda, no sabemos aún cuánto de rápido será, pero estamos preparados para dar respuesta. Lo importante es que hay interés, hay apoyo, hay necesidad, y creo que el tiempo nos mostrará la demanda con un panorama más claro para ir avanzando. No hay dudas que el potencial es enorme para la industria de paneles en Argentina”, concluyó.

Tapebicuá fue la primera empresa en el país en obtener la certificación de calidad Forest Stewardship Council (FSC), que avala la sustentabilidad de los bosques, el uso racional y la protección del medio ambiente mediante la implementación de prácticas responsables y seguras.

Douglas Albrecht es cofundador del Grupo Tapebicuá, accionista mayoritario de Celulosa, donde ejerce como Presidente del Consejo. Cuenta con una amplia experiencia empresarial en Argentina y es cofundador y director de Patagonia Bioenergía, propietaria de la mayor planta biodiesel del mundo, ubicada en San Lorenzo, en la provincia de Santa Fe.

Se desempeñó como director entre 1997 y 2004 para Farmacity, la cadena minorista, líder de farmacias en Argentina, empresa que también cofundó. Anteriormente, trabajó para el Boston Consulting Group y para el Banco Mundial.

Es Licenciado en estudios sociales por la Universidad de Harvard, además de tener un postgrado en la Harvard Business School y un máster en Administración de Empresas de la Universidad de Cambridge.

Albrecht residió en Argentina de 1995 a 2013 y en la actualidad vive en los Estados Unidos, pero proyecta volver a radicarse en el país.

 

 

 

 

 

 

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