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01
Marzo
2014

Bolivia: El sector forestal lucha para dejar atrás tres años de crisis profunda

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El gerente de la Cámara de la Madera de Bolivia, Jorge Ávila Antelo (*) se refirió al escenario del mercado forestal. La crisis del sector maderero viene desde 2011, producto de factores internos y merma de mercados externos. "Lamentablemente el 2013 fue otro año malo para el sector forestal. En realidad fue el cierre de un ciclo de malos años que venimos arrastrando desde 2011 y que en 2012 tampoco hubo señales de recuperación".

 

Fuente: El Deber

 

El sector forestal lucha para dejar atrás tres años de crisis profundaBOLIVIA (FEBRERO 2014).- En un año de tantos números en el sector productivo, ¿finalmente cómo cerró 2013 el sector forestal?

Lamentablemente el 2013 fue otro año malo para el sector forestal. En realidad fue el cierre de un ciclo de malos años que venimos arrastrando desde 2011 y que en 2012 tampoco hubo señales de recuperación.

 

¿Cuáles han sido los factores que han provocado esos malos años para el sector?

A nivel interno, en 2011 se aplicó un sistema de fiscalización y control, por parte de la ABT, para eliminar la informalidad y acabar con la producción ilegal de madera, pero lamentablemente la aplicación de esas normas afectaron también a la empresa formal, que era la llamada a cubrir el hueco que dejarían los ilegales.

Estas medidas fueron tan burocráticas en 2011 y 2012 que el sector formal no pudo cubrir la demanda por el vacío que dejó la informalidad. Las empresas trabajaron con la mitad de su capacidad y lo que es peor, se comenzó a abrir una línea para la importación de productos derivados de la madera.

 

¿Fue eso nomás o hubo otros factores que influyeron?

En 2011 y 2012 esa línea de importación tomó mucha fuerza y aunque falta poco para tener los números finales de 2013, se podría adelantar que mueve por encima de los $us 60 millones. Pero adicionalmente hubo factores como las lluvias que mermaron la producción en la zona norte y para terminar, los factores externos con la caída de las economías de Estados Unidos y los países de Europa, cuyos territorios eran nuestros potenciales mercados.

 

¿Sigue el problema de la aplicación de las normas de control o ya se ven cambios?

En 2013 ha mejorado mucho la aplicación de las normas por parte de la ABT, que ha hecho más dinámicos los procesos y ha acortado los plazos entendiendo los errores del pasado, pero además han logrado incluir algunos mecanismos para facilitar el proceso productivo de la madera.

 

Entonces, ¿estas correcciones han sido a tiempo o llegaron demasiado tarde, por los problemas que usted hace mención?

Fueron tardías porque muchas empresas quebraron y otras simplemente cerraron y despidieron personal, pero ya el sector estaba contraído. En 2013 se consolidaron los procesos de importación y sustitución de la madera por acero, aluminio y plástico; en resumen, se puede decir que en 2013 las importaciones superan a las exportaciones de madera.

 

Osea que la crisis tocó fondo...

 

Sí, porque se han cerrado muchas empresas. Todos saben que en el país existían poco más de 16.000 unidades productivas ligadas a la madera, entre micro, pequeñas, medianas y grandes, pero creemos que la crisis ha golpeado por lo menos a un 20%. La región de El Alto (La Paz) es una de las más golpeadas por la crisis.

 

¿Qué se debe hacer para que esta situación comience a dar señales y se pueda revertir la crisis?

Hay algunas medidas que se pueden dar: primero, la ABT deberá continuar dinamizando los trámites y profundizar las labores de fiscalización y control para desterrar la burocracia, es decir, para que ambas cosas no se conviertan en una traba para la producción. Segundo, el Estado debería generar una política financiera, es decir, permitir al sector forestal del país, sin discriminar a nadie, el acceso a financiamiento porque las empresas están sumidas en la iliquidez. Tercero, hay que brindar las garantías suficientes y necesarias que apunten a la estabilidad y seguridad jurídica del sector.

 

¿A qué concretamente se refiere cuando habla de la tercera señal?

Porque se trata de una gran dificultad para nuestro sector. Le doy un dato. De las 98 empresas concesionarias que existían en el país desde 1997, al momento solo quedan 35, es decir que se ha perdido más de la mitad de las empresas concesionarias. ¿Por qué?, porque el 80% de los casos de pérdidas de las concesiones han sido por los avasallamientos, de las ocupaciones de hecho, de forma ilegal. Entonces, si el Estado no brinda condiciones de seguridad jurídica para el desarrollo forestal, seguiremos fregados.

 

Pero, ¿los privados tendrán que hacer algo también para salir de la crisis?

Claro, tendrán que hacer un reacomodo de su situación financiera y logística, técnica y económica para seguir vigentes. Finalmente esperamos que los mercados de exportación se recuperen. Si estos mercados no dan señales de recuperación, seguiremos con problemas porque ese es el excedente que genera mejores oportunidades para salir adelante. También estamos trabajando, a través de la ABT, con la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero para tratar de obtener alguna normativa que flexibilice y dirija los créditos hacia el sector productivo forestal

 

(*) JORGE AVILA ANTELO

Es licenciado en Derecho, Ciencias Políticas y Sociales, titulado de la Universidad Mayor Real y Pontificia de San Francisco Xavier, Sucre. Tiene un diplomado en Legislación del Medioambiente y Gestión de Recursos Naturales. Fue constituyente de la República de Bolivia por la circunscripción 52 de Santa Cruz desde el 4 de agosto de 2006 hasta el 14 de diciembre de 2007. Es gerente general de la Cámara Forestal de Bolivia desde el 1 de noviembre de 2009 hasta la fecha

 

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