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27
Septiembre
2013

Escasez de tierras en Brasil empuja límites de superficie cultivable

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Productores agrícolas están poniendo a prueba los límites del clima y la tecnología, empujando la frontera agrícola del país hasta regiones increíblemente inhóspitas, en momentos en que el cuarto exportador agrícola más grande del mundo se queda sin tierra arable.

Fuente: La Tercera

 

CHILE (27/9/2013).-Sobre una meseta en la zona montañosa del estado de Piaui en el noreste de Brasil, Luciano Curioni inspecciona mazorcas de maíz ajadas, mientras el polvo rueda por su granja infestada de serpientes de cascabel donde no hay agua, electricidad ni teléfono.

 

Los productores agrícolas como Curioni están poniendo a prueba los límites del clima y la tecnología, empujando la frontera agrícola del país hasta regiones increíblemente inhóspitas, en momentos en que el cuarto exportador agrícola más grande del mundo se queda sin tierra arable. Las empresas proveedoras de soluciones, como Deere Co., Monsanto Co., y Bayer AG, están en posición de ganar.

 

No pudiendo tener una superficie en el productivo cinturón granelero occidental donde su familia ha trabajado durante décadas, Curioni invirtió 3,5 millones de reales (US$1,6 millones) hace dos años para despejar 2.000 hectáreas (4.940 acres) -el equivalente de 2.801 estadios de fútbol americano- de sabana virgen cerca de la ciudad de Bom Jesus. Este año, una sequía lo dejó debiendo 1,3 millones de reales y estuvo a punto de llevarlo a la quiebra.

 

“Estaba a punto de abandonar todo pero otros aquí han ganado dinero, o sea que volveré a intentarlo –la próxima temporada rezaré más de lo habitual”, dijo Curioni, esquivando postes que llegan a la altura de la rodilla mientras los limpiaparabrisas quitan el polvo de la ventanilla delantera de su castigada camioneta.”La tierra aquí es barata pero los costos operativos son altos, la logística es mala y las lluvias inciertas”.

 

Impulsados por una demanda global de alimentos en alza, leyes ambientales más estrictas y el crecimiento de las áreas protegidas, los precios de la tierra cultivable han aumentado siete veces en algunas regiones en la última década.

 

Es más del cuádruple del rendimiento de las acciones de Petroleo Brasileiro SA, la empresa más grande del país por valor de mercado. El Índice de Precios de los Alimentos de Naciones Unidas, que está compuesto por 55 precios de materias primas agrícolas, ascendía en agosto hasta casi al doble de su nivel un decenio atrás.

 

Exportaciones agrícolas

 

Brasil, que representa aproximadamente ocho de cada 10 litros de jugo de naranja transportado a nivel mundial, incrementó más de cuatro veces sus exportaciones agrícolas hasta US$83.400 millones el año pasado, según el Ministerio de Agricultura.

 

“La tecnología y la gestión, no la tierra, son el futuro”, dijo el ex ministro de Agricultura Roberto Rodrigues por teléfono desde Sao Paulo. “El costo en las regiones de cultivo tradicionales vuelve inviable la expansión y está empujando la frontera hasta sus límites”.

 

Los ganadores en esta transformación rural son los productores agrícolas que adoptan los últimos avances técnicos. Después de perder 70 por ciento de su cosecha debido a la peor sequía en 30 años, Curioni ordenó realizar un estudio de suelo detallado e instalará captores de humedad monitoreados por satélite. También proyecta hacer cultivos intensivos y utilizar más caliza para permitir raíces más profundas de manera que las plantas puedan resistir mejor los períodos de seca.

 

En empresas como la estatal Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuaria, los científicos están desarrollando semillas más resistentes a la sequía, en su mayoría modificadas genéticamente.

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