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21
Octubre
2013

Matías Domeyko y nuevo retraso en Montes del Plata: "Esperamos partir durante el primer trimestre de 2014"

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Montes del Plata confirmó retrasos en la construcciónEl proyecto, con un costo de US$2.000 millones, debía partir en septiembre pasado, pero Arauco junto a Stora Enso decidieron postergar su puesta en marcha. Montes del Plata, ubicada en el departamento de Colonia, a unos 300 kilómetros de Montevideo, tendrá una capacidad de producción de 1,3 millones de toneladas anuales de celulosa. El proyecto incluye, además de la fábrica de celulosa, un puerto comercial en aguas del Río de la Plata y una central térmica alimentada con biomasa.

Fuente: Pulso

 

CHILE Y URUGUAY (21/10/2013).-La construcción de la planta papelera Montes del Plata -de propiedad de la sueco-finlandesa Stora Enso y la chilena Arauco- ha sufrido una serie de retrasos. Se proyectaba que la iniciativa estuviera terminada a fines de septiembre, como estaba previsto, pero la sociedad anunció ese mismo mes cambios en el cronograma debido a demoras en el trabajo de los "principales contratistas tecnológicos".

 

No obstante, la puesta en marcha deberá seguir esperando. El vicepresidente ejecutivo de Arauco, Matías Domeyko, dijo a PULSO que la idea es tener operativa la nueva planta, que considera una inversión cercana a los US$2.000 millones, durante el primer trimestre del próximo año.

 

La papelera Montes del Plata, ubicada en el departamento de Colonia, a unos 300 kilómetros de Montevideo, tendrá una capacidad de producción de 1,3 millones de toneladas anuales de celulosa. El proyecto incluye, además de la fábrica de celulosa, un puerto comercial en aguas del Río de la Plata y una central térmica alimentada con biomasa.

 

"En este minuto no estamos con problemas laborales. La empresa está construyendo muy bien el proyecto y seguimos dentro de los ritmos esperados", destaca Domeyko.

 

¿Pero cómo ha ido avanzado ese proyecto en Uruguay?

 

-Hemos tenido algunas demoras y atrasos.

 

¿A qué se han debido?

 

-Se deben a problemas relacionados con temas laborales de las empresas contratistas a cargo de la construcción.

 

¿Qué está haciendo la compañía para solucionarlos?

 

-Esto es un proyecto llave en mano, o sea, nosotros estamos contratando a una empresa europea que es la que lleva adelante el proyecto y nosotros estamos dando todas las facilidades para llevar adelante esta iniciativa. El proyecto está caminando bien y tiene un porcentaje de avance de alrededor de un 94%.

 

¿Este proyecto se pone en marcha en 2013?

 

-Los proyectos de celulosa no son como echar a andar el horno de la casa. La puesta en marcha es un proceso que demora varios meses, donde se van probando los equipos y moviendo de a poco.

 

Esto no es una puesta en marcha de una planta que ya está funcionando en régimen. Es una planta nueva, por lo tanto, son miles de equipos distintos. Implica sincronización de los equipos, mucha electrónica y mecánica, lo que hace que sea un proceso complejo de varios meses.

 

Nadie espera que sea menos. De hecho, el proceso de puesta en marcha es entre seis y nueves meses. Ese proceso esperamos iniciarlo durante el primer trimestre de 2014.

¿La mayor producción que generará esta planta podría tener un impacto en los precios de la celulosa?

 

-No, creemos que hay suficiente mercado. Esta es una planta muy eficiente y va a tener costos de producción de los más bajos del mundo en celulosa de eucaliptus.

 

Además, va a ser muy eficiente, con la última tecnología y con un tamaño importante que le permite capturar economías de escala. Por lo tanto, va a ser muy competitiva.

 

Gigante latinoamericano

 

La llegada de Arauco a Uruguay responde en parte a la escasa disponibilidad de bosques en Chile, lo que ha obligado a la forestal, ligada al grupo Angelini, a buscar alternativas en la región. Es una de las principales preocupaciones de la empresa con mayor patrimonio forestal y superficie apta para plantaciones en Sudamérica, con más de 1,7 millones de hectáreas. Dentro de las opciones, Brasil es lejos la más potente.

 

Matías Domeyko explica los planes en el gigante sudamericano: "Brasil tiene ventajas muy importantes en el crecimiento de eucaliptus y Chile tiene ventajas imbatibles en el crecimiento del pino, por eso nos interesa mucho Chile y también nos interesa Brasil".

 

Por eso han puesto sus fichas allá

 

-Hemos puesto fichas importantes en Brasil, Uruguay, Argentina, Estados Unidos y Canadá.

 

¿En el caso particular de Brasil, ¿la idea es llegar a instalar una planta?

 

-Brasil tiene un potencial forestal y de celulosa muy grande, por lo tanto, nosotros algún día veremos esa opción. En este minuto no tenemos ningún plan con eso. Son planes de largo plazo. Tenemos que tener primero una masa forestal que nos lleve a hacer una planta de celulosa.

 

¿El objetivo sería tener una planta en unos cinco años más, por ejemplo?

 

-No puedo dar fechas, pero en el largo plazo ojalá podamos tener una planta de celulosa en Brasil.

 

Inversiones en Chile

 

En paralelo, Arauco está trabajando en una serie de proyectos en Chile, uno de ellos es MAPA, el cual consiste en la instalación de una nueva línea de producción de celulosa en el Complejo Horcones, que una vez implementada, dejará fuera de operación a la antigua Línea 1 de Planta Arauco. La iniciativa también incluye la producción de energía, en base a biomasa forestal, de la cual la mitad será inyectada al SIC. Todo con una inversión superior a los US$2.000 millones.

 

"El proyecto Mapa sigue en su etapa de evaluación ambiental y estamos a la espera de eso. Tenemos que contestar la Adenda número 2 y eso sigue avanzando muy bien. Ha sido un proyecto que se ha manejado de una manera distinta, con una participación ciudadana temprana, anticipada y muy importante. Creo que hemos hecho unas cosas innovadoras muy interesante", destaca Domeyko.

 

¿Cómo han llegado a acuerdo con las comunidades?

 

-A través de este proceso que ha sido muy participativo, transversal y con mucho tiempo. Empezamos a trabajar incluso antes de presentar el estudio de impacto ambiental. Entonces, las medidas de compensación y mitigación, en vez de ser medidas que nacen de la empresa, -y al final terminan siendo aceptadas por la comunidad, lo que hicimos es que la misma comunidad las proponga. Esas medidas son las que nosotros hoy día estamos entregando a la autoridad para su evaluación. Es una cosa que no se había hecho nunca.

 

¿Han logrado cuantificar lo que significa lograr este acuerdo con las comunidades?

 

-No nos hemos fijado en eso, nos hemos fijado en tratar de detectar cuáles son las cosas que podemos hacer con la comunidad a través de este proceso. Más que en monto, nos hemos enfocado en qué cosas son las que vamos a hacer.

 

¿Particularmente, han visto logros con las distintas contrapartes?

 

-Sí, yo estoy bastante contento. Creo que ha sido un proceso muy abierto y muy participativo en que hemos logrado mostrar los beneficios que aporta un proyecto de este tamaño en una región que necesita inversión, crecimiento y empleo. Al mismo tiempo, a través de este proceso participativo hemos logrado capturar las inquietudes que hay y que son muy válidas.

 

¿Han logrado cuantificar las sinergias que se producirían con la integración forestal que están llevando a cabo?

 

-No hay cálculos. Lo que estamos haciendo aquí, a través de este proceso de fusión de las empresas forestales, es llevar a una estructura de sociedad lo que en la práctica estaba ocurriendo en la administración.

 

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