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16
Junio
2014

Uruguay: La madera requiere nueva inversión para aprovechar mayor cosecha

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El país no es atractivo hoy para atraer nuevos proyectos industriales, advierte el presidente de la Sociedad de Productores Forestales y consultor logístico, Carlos Faroppa. "El sector viene saliendo de una etapa de años complejos porque la evolución que mostraron los precios, estuvieron por fuera del “boom” que registraron otros commodities que produce Uruguay". De todas formas, indicó que la “diversificación” de los mercados ayudó a mantener cierto dinamismo en la colocación de los distintos productos en el exterior.

Fuente: Uruguay

 

URUGUAY (16/6/2014).- El sector maderero de Uruguay atraviesa en la actualidad una coyuntura bastante opuesta a la que debió afrontar en 2008 cuando estalló la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos y que luego se vio agravada con la crisis europea de 2011. Estos acontecimientos determinaron una fuerte contracción en los niveles de precios y demanda, que ahora parecen revertirse lentamente. En el acumulado enero-mayo, las exportaciones de madera uruguaya (excluyendo la celulosa) sumaron US$ 283,5 millones, un aumento del 15,7% respecto a igual período del año pasado.

 

De todas formas, el director ejecutivo de Weyerhaeuser –una de las plantas que fabrica tableros contrachapados–, Álvaro Molinari, precisó a El Observador que si bien mantiene un “optimismo cauto” sobre el negocio a futuro, aún persisten señales un poco “erráticas” del mercado internacional que evitan una plena recuperación del sector.

 

En tanto, en diálogo con El Observador el presidente de la Sociedad de Productores Forestales y consultor logístico, Carlos Faroppa, explicó que el sector viene saliendo de una etapa de “años complejos” porque la evolución que mostraron los precios, estuvieron por fuera del “boom” que registraron otros commodities que produce Uruguay. De todas formas, indicó que la “diversificación” de los mercados ayudó a mantener cierto dinamismo en la colocación de los distintos productos en el exterior.

 

Sin embargo, el ejecutivo advirtió por uno de los desafíos que inquieta a la cadena en el corto plazo. “Se han recuperado algunos precios pero, como contrapeso, tenemos el costo estructural del país. Las exportaciones crecen porque hay más madera disponible, por eso necesitamos nuevas inversiones industriales como los tableros y también en otros nichos”, advirtió.

 

Faroppa explicó que si no se avanza en un “segundo proceso de industrialización” de la cadena, se corre el riesgo de que salga una mayor proporción de madera sin procesar como chips y rollizos. “El riesgo es quedarse solo en la cadena de valor de las plantaciones”, alertó.

 

El experto destacó el impacto que tendrá la nueva planta de celulosa de Montes del Plata que está por comenzar a operar, y que se sumará a la de UPM. Sin embargo, Uruguay hoy no cuenta con nuevos proyectos industriales que puedan “aprovechar la madera de mayor diámetro” que está produciendo el país, insistió.

 

El experto recordó que cualquier proyecto de inversión demanda no menos de cinco años, producto de la ingeniería que requiere todo el proceso y los plazos de las obras civiles.

 

De todas formas, indicó que pese a ese “rezago” en el desarrollo industrial, la madera se consolidará como uno de los principales rubros de la estructura exportadora en los próximos dos años.

 

La Sociedad de Productores Forestales estima que este año el país procesará unos 10 millones de m3 de madera. Este volumen incluye la demanda de las dos fábricas de celulosa, así como la generación de energía eléctrica. “Tenemos potencial para producir más madera; el tema es cómo lo hacemos”, culminó Faroppa.

 

Tableros en marcha

La planta de Weyerhaeuser en Tacuarembó está procesando hoy alrededor de 20 mil m3 de tableros por mes, volumen que seguramente la permitirá cerrar el año con una producción de unos 230 mil m3. El director ejecutivo de la empresa indicó que aún “hay espacio” para crecer porque el plan es alcanzar una producción de 250 mil m3 anuales. “En términos relativos no cabe duda que estamos en una mejor posición que en 2012 y 2013”, admitió Molinari. Para el ejecutivo, el alza del tipo de cambio ayudó pero los “costos” internos que debe afrontar el negocio y un mercado internacional que no termina de consolidarse, impiden llegar a la producción esperada.

 

“Seguimos tratando de elevar la eficiencia para ser más competitivos”, explicó. La planta de Tacuarembó está operando con tres turnos y mantiene estable su plantilla de trabajadores con 540 empleados. El mercado de EEUU, para Weyerhaeuser, muestra algunas señales de altibajos. El índice que mide la intensión de construcción de nuevas viviendas muestra incrementos un mes y lo contrario al siguiente.

 

En tanto, Europa sigue complicada pese a su leve recuperación económica porque el consumo está prácticamente estancado. Por ese motivo, la planta de tableros de Tacuarembó apostó a otros destinos para colocar su producción como México y otros países de Latinoamérica.

 

US$ 961

Millones. Fue el monto exportado por el sector maderero en 2013. El 63% de ese total (US$ 604 millones) correspondió a la planta de celulosa UPM.

 

 

 

16.500

Empleos. Es lo que genera la cadena forestal en Uruguay incluyendo forestación, extración, producción y fabricación de celulosa y papel, según datos del BPS.

 

 

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